lunes, 19 de octubre de 2009

The Sandman


Todos hemos leído cómics de héroes, algunos, lo seguimos haciendo, y por eso sabemos que héroes hay muchos. Los más obvios, claro está, son los superhéroes, los que no pueden irse a la cama al terminar el día si no han salvado a la humanidad un par de veces y se han quedado con la chica desamparada. También tenemos al antihéroe, al tipo desaliñado que, más que salvar al mundo, intenta a toda costa salvarse a sí mismo y cada uno que se las apañe como pueda.

Pero, a veces, entre todos estos personajes, surge un héroe atípico, alguien que es más que un héroe porque, en realidad, es un Eterno y que más que salvar al universo, se encarga de que el cosmos mantenga el delicado equilibrio entre el orden y el caos, entre la realidad y los sueños. Ése es Sandman.

Sandman, también conocido como Morfeo, Oneiros o Cai’Ckul, es Sueño de los Eternos, una arcana familia cuyos miembros son más que dioses (porque incluso los dioses mueren, cuando la gente deja de creer en ellos). Los Eternos, sin embargo, existen desde el principio del tiempo, cuando Destino abrió su libro; y existirán hasta el fin de los tiempos. No pueden morir, pero pueden ser apresados con ciertas técnicas mágicas y, si su cuerpo desapareciera, otro aspecto de su ser podría tomar su lugar.

Sueño y sus hermanos, Destino, Muerte, Destrucción, Deseo, Desesperación y Delirio, son una familia disfuncional, con sus rencillas y lazos de unión, que sería muy parecida a cualquier otra, si no fuera porque ellos son las representaciones de los principios básicos y fundamentales del Cosmos que nacieron en el alba de los tiempos y que perecerán cuando el fin de la existencia se precipite.

Este universo tan particular fue creado por Neil Gaiman quien, en un arco argumental que marcó un antes y un después en el mundo del cómic, narró las peripecias del Señor de los Sueños, su lucha por recobrar el poder después de haber permanecido apresado durante años y años, su extraña relación con sus hermanos y su enfrentamiento a los errores de su pasado para poder tener un futuro. O, en palabras del propio Neil Gaiman, mucho más acertadas que las mías “El rey de los sueños comprende que uno debe cambiar o morir y entonces toma su decisión”.

Con esta idea de base, Gaiman construye una mitología propia, siendo capaz de aunar la erudición y la refundación de múltiples referentes (clásicos, literarios, artísticos, mitológicos) en un todo homogéneo e integrado que supone una de las obras más notables de finales de siglo.

Nos encontramos con un personaje serio, solitario, meditabundo, pero con una gran fuerza interior y un misterio que hace que caigamos rendidos a sus pies y nos sintamos atrapados por sus historias y por la multitud de fábulas modernas que integran esta serie de cómics. Sueño es un héroe, porque cuida de la humanidad, es un Eterno, porque su poder es grande y porque existe a través de los tiempos, pero también es humano, quizás porque el haber convivido entre los hombres durante milenios le ha aportado algo de su ser, quizás porque sólo siendo humano puede comprender y ejercer su labor como señor de nuestros sueños y nuestras ilusiones. Por eso, Sueño duda, se equivoca, sufre y ama como cualquiera de nosotros y quizás sea eso lo que le hace un personaje irresistible.

En The Sandman hay dolor, miedo, desesperación, desenfreno, muerte, pero también humor, esperanza, amistad y amor. Una muestra de que el hombre es capaz de las bajezas más inmorales y de las pasiones más hermosas que se puedan imaginar. Y eso, es algo que ni siquiera un héroe puede evitar.


Como es costumbre en mí, prefiero dejar que los libros hablen por sí mismos, así que, aunque eso es bastante complicado en un cómic, donde el elemento visual es el apoyo esencial de las palabras, me atrevo a dejaros un pequeño diálogo entre Sueño y Lucifer, uno de los Señores del Infierno:

"Mira a tu alrededor, Morpheus. El millón de señores del infierno te rodean. ¿Por qué deberíamos dejarte marchar? Con o sin yelmo, no tienes poder aquí... ¿qué poder tiene el sueño en el infierno?"
"¿Que no tengo poder? Quizás digas la verdad... Pero... Dime Lucifer... Preguntaos, todos... ¿Qué poder tendría el Infierno si los aquí encerrados no soñasen con el cielo?"

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Conocí a una chica preciosa flaca, muy flaca, casi de papel, que tenía dos pasiones, Sandyman y Marylin Manson, obvio que no prosperó por lo de la música pesada porque me presentó este cómic y me encantó jejeje
Estará por tercero de arte si las drogas se lo han permitido jajaja
Saludos
M.

Brenda dijo...

Me ha encantado el diálogo y la pregunta final de Sandman. Un antiguo amigo al que le perdí la pista no dejaba de leer Sandman. Ahora que yo caí en los cómics, quizá sea el momento de meterle mano al personaje.

Tu post me ha encantado y tengo tu blog en favoritos. Se agradece leer algo escrito con tacto y estilo.

¡Saludos!

marijose dijo...

Martín, a mí me encanta Sandman, es una adoración continua por este personaje y por todo lo que hace Gaiman. Eso sí, estoy contigo en que Marilyn Manson... nada de nada!!!! jejejeje. Muchos besos!

Brenda, gracias por tus piropos (se me han subido los colores y todo jejejeje :-P). Anímate con Sandman, tiene momentos muy impactantes y duros pero merece la pena, es una historia preciosa! Qué otros cómics lees? Besos!!!!

Anónimo dijo...

¡Gracias por participar! Y que la suerte te acompañe :)

Brenda dijo...

Leo, sobre todo, cómics de superhéroes, qué le vamos a hacer. Oye, es un género que tiene maravillosos escritores también.

Hace poco leí EL CUERVO y me pareció magistral. ¿Lo has leído? No he visto la película y prefiero quedarme con el recuerdo del cómic. Una cosa preciosa. Bueno, preciosa no es la palabra... pero es apasionante.

Anónimo dijo...

¡¡MJ!! Loca me he quedao! ¿También te gusta Neil Gaiman? ¡Y yo que pensaba que era una fricacha solitaria! :) Jajaja!

El primero que leí fue "Muerte" allá por primero de carrera y desde entonces es un no parar (me he leído hasta los tributos que le hacen los distintos dibujantes a los Eternos!). De hecho, leía a Gaiman en el tren desde la Uni y más de una vez aparecí en Villalba porque me pasé de estación :)

¡Besillo! Y ahora te quiero un poco más XD

/b

marijose dijo...

Blanca!!! ¡Pero si me encanta Neil Gaiman! Le adoro jajajaja. Hay que ver que tanto tiempo juntas y vengamos a enterarnos ahora... ainssss, somos lo peor xDDD.

Eso sí, como me digas que tienes los tributos a los Eternos, que sepas que me pongo de rodillas a tus pies para que me los dejes ;-)