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domingo, 13 de febrero de 2011

Fin de semana gastronómico

Este finde he tenido uno de esos arrebatos culinarios que me dan de vez en cuando y he puesto a prueba una serie de recetas que quería probar desde hacía bastante tiempo. Así que el viernes por la tarde hice una tarta de queso quark para aprovechar tarrina que tenía en el frigo y se iba a poner mala. No tengo fotos del resultado (así que no pondré la receta) porque no quedé muy convencida de cómo salió ni de la textura que tenía, pero tengo que reconocer que en cuanto nos pusimos a comérnosla acompañada de mermelada de arándanos, no quedaron ni las migas y todos repetimos (aunque no sé si lo hicieron para no hundirme en la miseria xDDD). Pero bueno, ha sido mi primera incursión en el mundo de las tartas de queso y un paso hacia la "New York Cheesecake", que es mi verdadero objetivo y que espero hacer en breve.

Eso sí, el sábado para desayunar me marqué unas tortitas que, aunque de aspecto no eran las del Vips, estaban riquísimas... terminé tan llena que ya no pude volver a comer más hasta pizza de carne que hice por la noche. A pesar de algún contratiempo, salió riquísima, más aún teniendo en cuenta que la masa también era casera y era la primera vez que la hacía. Estoy deseando repetirla!!!!

Bueno, os dejo las recetas, a ver si os animáis a hacerlas. Eso sí, después de esto lo de mi dieta viene a ser más una utopía que otra cosa jejejeje, aunque en mi descargo diré que no fuimos capaces de terminarnos las tortitas, porque con dos te quedas ya a reventar.

Tortitas americanas


Ingredientes:

- 285 g de harina
- 3 cucharaditas de levadura Royal
- 1 cucharadita de sal
- 3 cucharadas soperas de azúcar
- 300 ml de leche
- 3 huevos
- 55 gr de mantequilla derretida (a temperatura ambiente)


Preparación:

Mezclamos en recipientes distintos los ingredientes secos (harina, levadura, sal y azúcar) y los líquidos (leche, huevos, mantequilla derretida). A continuación, vertemos la mezcla líquida en el otro recipiente y batimos hasta que consigamos una masa líquida.

Ponemos al fuego la sartén donde vayamos a hacer las tortitas, derretimos un poco de mantequilla para que no se puede y vertemos la masa en la sartén. Cuando empiece a burbujear y se haya cuajado bien por un lado, damos la vuelta hasta que se haga por el otro (cuidado, que es muy rápido, un minuto por cada lado o así). Lo importante es hacerlo en una buena sartén antiadherente, porque el problema que yo tuve es que la mía está ya un poco vieja y por eso de color quedaron un poco churruscaditas de más, aunque luego de sabor no se notaba nada.

Hay que servir las tortitas aún calientes, nada más hacerlas y por encima podéis ponerle lo que más os apetezca: azúcar glas, chocolate, mermelada, miel... están para chuparse los dedos!!!!

Pizza de carne


Ingredientes:

PARA LA MASA:

- 250 gr de harina de fuerza,
- 15 gr de levadura fresca de panadería
- 1 cucharadita de sal
- 20 ml de aceite de oliva
- 150 ml de agua templada

PARA EL RELLENO

- Tomate frito
- 1 cebolla
- 200 gr de carne picada (mezcla cerdo y ternera)
- 2 paquetitos de bacon cortado
- queso rallado


Preparación


Primero hacemos la masa. Para ello, disolvemos la levadura fresca en el agua caliente, mezclamos con los demás ingredientes y amasamos bien hasta que quede una masa elástica y todos los ingredientes esté bien integrados (unos 10 min aprox). Dejamos reposar en un bol cubierto con un trapo y preferiblemente en un lugar caliente para que fermente y doble su tamaño (más o menos una hora).

A continuación, preparamos el relleno de la pizza, que lógicamente puede ser lo que más nos apetezca. Yo piqué una cebolla y lo sofreí junto con el bacon y la carne hasta que quedó bien hecho.

Cuando la masa haya subido, la estiramos bien ayudados de un rodillos hasta dejarla finita y la colocamos en la bandeja de horno que vayamos a utilizar. Extendemos el tomate frito, a continuación el relleno y por último el queso. Entonces metemos en el horno precalentado a 200º y dejamos que se haga durante unos 15-20 minutos (según lo crujiente que os guste). La verdad es que, aunque lleve un poco de trabajo, por eso de que hay que dejar reposar la masa y tal, se nota muchísimo la diferencia con las que vienen precocinadas y además el poder hacerla a tu gusto es toda una ventaja. Otra receta que entra en mis preferidas sin duda alguna!

domingo, 30 de enero de 2011

Maratón de flanes


Bueno, no tanto, pero en lo que intento retomar mi rutina, he vuelto a cocinar y el otro día me dio por hacer flanes. Todo empezó porque quería dar salida a una pastilla de turrón de Jijona que tenía por casa y, ya que estaba, probé con alguna otra modalidad de flanes a ver cómo me salían.

En general, quedé muy gratamente sorprendida por el resultado: son fáciles, se hacen rapidísimo, no llevan nada de trabajo y encima la diferencia con los flanes comprados es abismal. A mí personalmente no es un postre que me entusiasme y los que hice me encantaron porque tienen un sabor y una textura estupenda. En fin, que hasta los principiantes podrían hacerlo sin problemas.

Os dejo las dos clases que hice, para que podáis elegir la que más os apetezca.

FLAN DE TURRÓN DE JIJONA


Ingredientes:

- 1 pastilla de turrón de Jijona (del blando)
- 4 huevos
- 5 cucharadas soperas de azúcar
- 0,5 litros de leche
- azúcar al gusto para el caramelo


Instrucciones:

Primero, hacemos el caramelo en el recipiente donde vayamos a hacer el flan (tiene que ser un recipiente metálico). Para ello, ponemos unas 3 cucharadas de azúcar (o más, según cuánto caramelo queramos) en dicho recipiente y lo calentamos al fuego para que se disuelva, teniendo en cuenta que en cuanto empiece a hacer burbujitas hay que ir removiendo con una cuchara de palo para que se disuelva bien y retirarlo del fuego mientras esté rubito, sin que se nos queme, porque entonces produce amargor. Una vez lo tengamos, reservamos mientras hacemos la "masa" del flan.

En el vaso de la batidora, ponemos la leche, los huevos, el azúcar y el turrón en trozos. Lo batimos todo a velocidad baja para que se integre bien pero procurando que no haga mucha espuma. A continuación, lo vertemos en el recipiente que tenemos con el caramelo y lo metemos en el horno precalentado a 180º para que se haga al baño maría (es decir, metiendo el recipiente del flan en un recipiente más grande con agua).

El flan tiene que estar en el horno hasta que cuaje y eso dependerá mucho de la cantidad y del tamaño del recipiente (si son flaneras individuales pequeñitas, una grande...). En mi caso, lo hice en un bol de acero inoxidable mediano con toda la masa y tardó poco más de una hora en hacerse, aunque lo mejor es ir comprobando y pinchando con un palillo para ver si está hecho.

Cuando lo saquemos del horno, dejamos que se temple, luego lo metemos al frigo para que se termine de enfriar y por último ya podremos desmoldarlo y servirlo. Este flan queda bastante compacto y con un sabor a turrón espectacular.

FLAN DE NATA


Ingredientes:

- 5 huevos
- 7 cucharadas soperas de azúcar
- 250 ml de leche
- 250 ml de nata líquida
- azúcar para el caramelo


Instrucciones:

Básicamente, es exactamente lo mismo que en el caso anterior. La única diferencia es que, en este caso, a la hora de mezclar los ingredientes, es preferible batir primero los huevos, luego añadimos el azúcar y lo integramos bien hasta que quede una pasta cremosa. Por último, añadimos la leche y la nata y lo batimos hasta que esté todo bien mezclado.

En mi caso, este flan tardó un poco menos en hacerse en el horno porque la cantidad de mezcla que sale es menor y lleva más huevos, pero es recomendable comprobarlo siempre antes de sacarlo del horno, por si acaso.


En fin, esto es todo en mi vuelta al blog... que lo disfrutéis!

jueves, 15 de abril de 2010

Crumble de fresas


Ahora que llega la época de fresas, éste es un postre ideal para comerlas de una forma diferente. Es muy fácil y rápido de hacer y el resultado es espectacular, hasta que no lo terminas no puedes dejar de comerlo porque la mezcla de la masa del crumble con la acidez de la fresa está buenísima. Yo lo hice el año pasado y repetí varias veces y ahora que vuelven las fresas, es el momento de volver a hacerlo, así que en cuanto tenga un rato libre (oh, utopía!) cae seguro. Siento tener sólo una foto, pero en aquel entonces no tenía costumbre de hacer fotos a mis postres, pero al menos se ve cómo debe quedar de textura la masa (con grumos) y un poco el resultado. En fin, al lío.

INGREDIENTES:

- 200 gr harina
- 100 gr mantequilla
- 75 gr azúcar
- 500 gr de fresas
- 4 cucharadas de azúcar glass

PREPARACIÓN:

Lavamos las fresas y las partimos en trozos (si son pequeñas, basta con partirlas por la mita, si son más grandes, pues en tres o cuatro trozos, pero que sean todos aproximadamente del mismo tamaño).

Ponemos las fresas en un bol, añadimos el azúcar glass y mezclamos. Colocamos esta mezcla en el recipiente donde vayamos a hacer el crumble. Puede ser uno grande o varios pequeños para raciones individuales pero en todo caso debe ser apto para el horno. Yo usé uno de estos moldes de aluminio deshechables que venden en los chinos y viene bastante bien. Reservamos.

Por otro lado, ponemos la harina, la mantequilla y el azúcar en un bol y lo mezclamos con cuidado con las manos (bien limpitas, eh? xDDD) hasta que quede una masa grumosa, a medio camino entre arenosa y con tropezones, para que luego quede la textura adecuada.

Ponemos la masa por encima de las fresas y metemos en el horno precalentado a 200º durante 20 minutos o hasta que este dorado por arriba y veamos que las fresas ya han soltado el almíbar.

Como veis, es facilísmo de hacer y se pueden introducir variaciones con otras frutas. Yo una vez lo intenté con piña y fresas pero no os lo recomiendo porque la piña en el horno queda rara, pero un crumble de manzana asada tiene que estar también para caerse de espaldas, así que puede ser una buena opción si no os gustan las fresas.

Por cierto, la receta (con modificaciones) la tomé de aquí.

domingo, 31 de enero de 2010

Tarta tres chocolates


A petición popular (bueno, en realidad tres personas, pero dejadme que me ilusione) voy a poner la receta de una de mis tartas estrella, la que más veces he hecho y que triunfa allá donde la llevo: la tarta de tres chocolates.

Esta tarta anda por todo internet (yo la he visto en muchos blogs) y la verdad es que no es para menos, está buenísima, entra por los ojos, parece mucho más difícil de lo que es y nunca falla. Lo malo es que si se hace a la forma tradicional, es decir, si no eres un afortunado con Thermomix, es muy pesada de hacer y hay que estar todo el rato removiendo, así que hay que tomarla con ganas, aunque luego el resultado merece MUCHO la pena. En fin, al lío.

INGREDIENTES:

- 500 gr de chocolate negro.
- 500 gr de chococolate con leche.
- 500 gr de chocolate blanco.
- 1200 ml de nata líquida.
- 1200 ml de leche
- 6 sobres de cuajada.
- Bizcochos de soletilla.
- Una taza de café con leche.


ELABORACIÓN:

Primero hacemos la base de la tarta. Para ello, empapamos los bizcochos de soletilla en el café con leche y los ponemos en el fondo de un molde desmontable.

Luego, tenemos que hacer las tres capas de chocolate. Para cada capa necesitaremos:

- 500 gr chocolate (puro, con leche o blanco)
- 400 ml de nata líquida
- 400 ml de leche
- 2 sobres de cuajada

El procedimieno es siempre el mismo: ponemos en un cazo la nata y la leche (reservamos medio vaso para la cuajada) y dejamos que se caliente. Cuando esté a punto de hervir, echamos el chocolate y removemos hasta que se haya fundido. Entonces disolvemos los dos sobres de cuajada en el medio vaso de leche que hemos reservado y lo añadimos también al cazo siguiendo las instrucciones de la caja (hay que remover durante 10 minutos, pero mejor hacer caso a las instrucciones).

A continuación, echamos sobre la base del bizcocho y procedemos a hacer las siguientes capas de chocolate. Yo empiezo con el chocolate puro, sigo con el de leche y luego el blanco, pero podéis hacerlo en el que prefiráis.

Se hacen las otras dos capas, se vierten en el molde y luego se mete en el frigorífico hasta que cuaje (unas cuantas horas). Decoramos al gusto y... ¡a comer!

CONSEJOS VARIOS:

- Como veis por las fotos, puede hacerse tanto en molde grande, como en moldes individuales (en mi caso, era un vaso). Eso va a gusto del consumidor. Por cierto, perdón por la calidad de las fotos, pero hace tiempo que no hago esta tarta y son muy rudimentarias. Sobre todo por la decoración, que otras veces me ha quedado mejor, pero bueno, si vuelvo a hacer la tarta, actualizaré con fotos más decentes.

- Yo uso tantas cantidades porque mi molde de la tarta es enorme (no sé los centímetros, lo siento), por eso doblé las "cantidades estándar", lo digo para que, a la hora de calcular, no os asustéis de ver tanto chocolate, porque a mí me sale una tarta inmensa, de la que salen fácilmente 12 porciones grandes y contundentes.

- Yo no le pongo nada de azúcar a esta tarta porque me gusta mucho el sabor del chocolate y no quiero enmascararlo y porque si lo hago creo que quedaría demasiado dulzón y empalagoso, aunque eso va por gustos.

- Lo más complicado de esta tarta es evitar que se mezclen las capas. Por eso, hay que dejar enfriar un poco la capa de abajo antes de echar la siguiente pero si se enfría demasiado no se pegarían y luego las capas resbalarían. Para evitar eso, lo mejor es rallar ligeramente la superficie de cada capa con un tenedor antes de echar la siguiente y así seguro que sale perfecto. Tambien es recomendable llevar mucho cuidado al verter cada capa para que no haga agujero en la de abajo, así que mejor ayudarse con una cuchara o algo para que caiga más suave.

- Las primeras veces que hice esta tarta desmigaba los bizcochos de soletilla que me sobraban de la base y lo mezclaba con el chocolate con leche antes de echarlo en la tarta, de manera que quedaban dos capas (la de chocolate blanco y las de chocolate negro) a la manera tradicional y la del medio era más esponjosa y tenía una textura distinta. El resultado también está buenísimo, así que os lo recomiendo.


Espero que os guste esta tarta. Lo que está claro es que es para amantes del chocolate y que desde luego no ayuda a ninguna dieta que se esté siguiendo, porque esta tarta es contundente y tiene como mil calorías por ración pero está taaaaaaaaan buena que no importa realmente. ¡Así que animaos a hacerla y a disfrutarla!

domingo, 27 de diciembre de 2009

Tarta de frutos del bosque


Aquí os traigo una tarta que a mí personalmente me parece ideal para el invierno. Hace bastante tiempo que no la hago (las fotos son del año pasado), pero creo que pronto volveré a repetirla porque a D. le encanta y ya me la está reclamando. Además, a mí este tipo de tartas me apasionan, porque son muy "perfect american housewife" y una tiene su lado Bree Van de Kamp, que con estas cosas se muestra en todo su esplendor.

Así que cuando vi la receta en este blog, no me lo pensé dos veces y, después de adaptarla a mis gustos, éste ha sido el resultado: un "pie" de frutos del bosque que está buenísimo tanto templado como frío y totalmente adictivo. La masa es fácil de hacer, y supongo que con cualquier otro tipo de relleno también quedaría bien, pero me quedo con la mezcla de frutas rojas, que son mi debilidad.

INGREDIENTES:

Para la masa:

- 230 gr de harina
- Una cucharadita de levadura en polvo.
- 60g de almendras molidas
- 100g de azúcar
- 115g de mantequilla fría en taquitos
- 1 huevo
- 1 yema de huevo

Para el relleno:

- 350 gr de frutos rojos. Yo usé frambuesas y arándanos, de los congelados.
- 1 cucharada sopera de maicena
- 2 cucharaditas de azúcar


PREPARACIÓN:

En primer lugar, preparamos la masa. Para ello, mezclamos en un bol la harina, la levadura en polvo, las almendras, la canela y el azúcar. Luego, añadimos la mantequilla a trocitos e integramos todo. Lo más fácil es usar las manos (bien limpias).

Se añade el huevo y la yema y trabajamos con las manos hasta conseguir una masa suave. Cubrir con un trapo y lo metemos en el frigorífico una meda hora, para que se ponga firme.

Sacamos la masa del frigo y la extendemos con un rodillo sobre una superficie enharinada hasta que quede un círculo lo suficientemente grande como para cubrir el molde y las paredes.

Ponemos la masa en el molde y retiramos los moldes sobrantes, que usaremos para hacer las tiras superiores. Dejamos enfriar el molde y la masa sobrante en el frigorífico unos 15 minutos.

Cuando casi haya pasado el cuarto de hora, aprovechamos para preparar el relleno. Para ello, ponemos en un bol las frambuesas y los arándanos y lo mezclamos con la maicena y el azúcar, con cuidado. Se quedarán con una capa blanca, pero no pasa nada, porque luego en al hornear desaparece por completo.

Vertemos el relleno en el molde y, con la masa que nos ha sobrado, hacemos las tiras de decoración por encima y metemos en el horno precalentado a 190º unos 30 minutos.

Como veis, es bastante sencillo, y el resultado merece muchísimo la pena. Esta última foto es de la primera vez que la hice, os la he puesto para que la veáis por dentro, aunque me salió bastante regular en lo que se refiere a presentación, en comparación con la segunda vez, pero por lo menos os hacéis una idea de cómo queda con toda la fruta por dentro, y la especie de jarabe de frutos rojos que suelta... es delicioso.


Nunca lo he probado, pero supongo que esta tarta templada y con una bola de helado tiene que ser una locura... Y no sé vosotros pero yo, por mi parte, lo tengo claro: en cuanto vuelva a mi casa después de Navidades esta tarta cae sin ninguna duda así que... ¡¡¡estáis invitados!!! xDDD

viernes, 4 de diciembre de 2009

Mi tiramisú


Recetas de tiramisú hay miles, tantas como cocineros, blogs o libros de cocina. Así que yo no voy a ser menos y voy a poner la mía. Está sacada de este blog, que tiene unas recetas sencillas y muy efectivas, aunque yo le he hecho algunas modificaciones.

Está mal que yo lo diga, pero de verdad que queda un tiramisú esponjoso y riquísimo. Hasta D., que es muy exigente y siempre lo pide en los restaurantes, dice que éste es de los mejores que ha probado, así que ya sólo queda que lo hagáis vosotros y decidáis si tiene razón o si me lo dice por cumplir con sus obligaciones de novio xDDD.

INGREDIENTES:

- 8 huevos
- 400 gr. Queso Filadelfia ó Mascarpone (yo uso Philadelphia, que es más fácil de encontrar)
- 250 gr. Azúcar
- Bizcochos de soletilla (o el que queráis)
- Cacao amargo (para espolvorear por encima)
- Ron
- Café (si no os gusta amargo, con azúcar).


INSTRUCCIONES

Preparamos el "calao" para mojar el bizcocho mezclando el café (si no nos gusta amargo, le ponemos unas cucharadas de azúcar) con el ron (al gusto, aunque tampoco hay que emocionarse eh? xDDD).

Ponemos una capa de bizcochos en el recipiente donde vayamos a poner el tiramisú y con un pincel los vamos mojando con el café con ron hasta que esté bien empapado.

Preparamos la crema del tiramisú: separamos las claras de las yemas. En un recipiente, ponemos las yemas con el azúcar y, con un batidor de varillas, las montamos hasta que estén bien espesas y hayan doblado su tamaño.

Añadimos el queso Philadelphia con cuidado y con movimientos envolventes hasta que quede bien integrado, sin prisa, mezclando poco a poco.

En otro recipiente, montamos las claras con la batidora de varillas hasta que estén bien montadas y las añadimos a la mezcla anterior de las yemas con el queso también con mucho cuidado hasta que queden bien incorporadas. Como veis, el truco de este tiramisú es montar bien las yemas y las claras (cada una con su lado) e ir mezclándolo todo suavemente, para que no se baje y quede una masa esponjosa que esté bien integrada.

Una vez que tenemos la masa, llenamos el recipiente con la base de bizcochos hasta la mitad. Entoncs ponemos otra capa de bizcochos, mojamos con el "calao" con el pincel y volvemos a cubrir con el resto de la masa hasta llenar la fuente.

Por último, espolvoreamos por encima con cacao amargo (yo uso Valor) y lo metemos en el frigo para que coja consistencia. Lo mejor es de un día para otro (si podéis aguantar sin meterle la cuchara antes).


Quizás de presencia no ha quedado muy allá y en las fotos no se termina de apreciar bien, pero os recomiendo que hagáis la pruebas porque es fácil, rápido y el resultado es totalmente espectacular. De hecho, tuve que darme prisa para hacer las fotos porque entre D. y mi hermano raro es que dure de un día para otro! Probadlo y ya me contaréis!

lunes, 2 de noviembre de 2009

Risotto con espárragos trigueros y bacon


El fin de semana pasado me dio otro ataque de "cocinera amorosa" y le hice a D. risotto para comer, que sé que le gusta mucho y, además, es de los pocos platos salados elaborados que me salen bien, así que aproveché.

Hacer un risotto es algo MUY pesado, porque tienes que estar todo el rato pendiente del arroz y aburre bastante, pero el resultado merece la pena porque es un plato que está buenísimo. Voy a poner las cantidades que yo uso aunque, en mi opinión, el risotto es un plato que cada uno debe hacer por sí mismo y decidir las cantidades que mejor resultado le dan según su gusto. Yo ya el risotto lo hago más a ojo que otra cosa, de tantas veces que lo he hecho, por eso creo que cada cual debe tener su propia receta adaptada a lo que más le guste. De todas formas, allá vamos.

INGREDIENTES para 4 personas (o 2 con muuuuucho hambre)

- Una cebolla
- 3/4 litro de caldo de carne
- 1/2 litro de agua
- 1 manojo de espárragos trigueros (al gusto)
- bacon (también al gusto. Yo le puse dos paquetitos del que viene ya cortado).
- 100 ml nata líquida para cocinar
- queso rallado (el que os guste)
- arroz (1 taza)
- aceite


ELABORACIÓN:

- En la sartén donde se vaya a hacer el risotto (yo uso una especie de sartén-cacerola, la que veis en la foto), ponemos aceite y sofreimos el bacon hasta que esté tostadito. Sacamos y reservamos.

- En el aceite donde hemos sofrito el bacon (para que quede el saborcillo) echamos entonces la cebolla picada y dejamos que poche a fuego medio. Cuando empiece a estar transparente, añadimos los espárragos trigueros cortados en dados y sal al gusto y dejamos que se sofrían también a fuego medio.

- Mientras tanto, echamos en una olla el caldo y el agua y lo ponemos a calentar. Esto es así porque el caldo que se le echa al arroz debe estar caliente conforme lo vamos echando para no romper la cocción, por eso la olla puede estar en el fogón de al lado a fuego bajo para que no se enfríe mientras vamos haciendo el arroz.

- Cuando los espárragos están casi hechos, añadimos el arroz, mezclamos un poco con la verdura y empezamos a añadir el caldo caliente. Añadimos un poco, sólo para cubrir el arroz y vamos dando vueltas sin parar mientras el caldo se va reduciendo. Cuando no quede casi caldo, volvemos a añadir un poco más y seguimos removiendo sin parar. Hacemos esto todas las veces que sea necesario hasta que el arroz esté hecho a nuestro gusto (más o menos duro, a mí me gusta más bien pasadito). Esto es lo importante del risotto, que hay que ir añadiendo el caldo poco a poco y dando vueltas sin parar a fuego medio porque la cuestión es que el arroz tiene que ir soltando el almidón que es lo que luego hace que quede con un textura untuosa y melosa. Por eso hay que tener paciencia y ganas de estar junto a la sartén todo el rato pendiente.

- En el último momento, añadimos la nata líquidam el queso rallado y el bacon tostado, damos unas cuantas vueltas más para que se mezcle todo y se funda el queso y servimos inmediatamente.


Esta es mi forma de hacer el risotto, hay que comerlo nada más hacerlo, porque una vez se enfría se hace una plasta incomible (por desgracia). Quizás las fotos no tengan muy buena pinta, pero os aseguro que de sabor está de muerte!!!

Por cierto, el sábado volví a hacer la tarta de cerveza Guiness y fue todo un éxito... ¡qué tarta más rica, por favor! Es totalmente adictiva y se hace volando. Es una pena que engorde tanto...

sábado, 10 de octubre de 2009

Piratas (gastronómicos) del Ikea


Por lo visto está de moda tunear los muebles del Ikea para evitar que tu casa se parezca inquietantemente a la de tu vecino. Y como yo soy muy de modas, pues me he apuntado al carro, lo que pasa es que lo del bricolaje no es lo mío, así que he adaptado la receta de una de las tartas suecas que ponen en el restaurante del Ikea, que tiene un resultado menos duradero pero más dulce.

No sé qué nombre tiene exactamente, pero está muy buena y es diferente a cualquier otra tarta que haya probado nunca. Además, es fácil y rápida, así que creo que va a ser una receta muy socorrida para cuando no sepa qué hacer. He modificado algunas cosas de la receta original (menos azúcar, porque para mi gusto ha quedado demasiado dulzona), aunue supongo que cada uno al hacerla encontrará el punto que más le guste.

INGREDIENTES:

* 100 gr de almendras molidas
* 175 gr de azúcar
* 4 huevos
* 1 dl de nata para cocinar
* 150 g de mantequilla a temperatura ambiente
* 150 g de chocolate con leche
* 1 bolsa de Daim (son unas bolas de chocolate con almendra y caramelo que venden en Ikea. Como yo no tenía, he usado M&M's y no ha quedado mal, aunque creo que lo que iría ideal son los conguitos)
* 75 g aceite de girasol


ELABORACIÓN

1. Para la masa: dibujamos en papel de horno dos círculos un poco más pequeños que el plato donde vayamos a montar la tarta y lo poneos sobre una bandeja de horno.
Separamos las claras de las yemas y reservamos las yemas.
Montamos las claras hasta que estén bien duras y las mezclamos con movimientos suaves y envolventes con la mitad del azúcar y las almendras molidas, llevando cuidado para que no se bajen las claras.
Con la masa, rellenamos los círculos que hemos pintado en el papel de horno y lo horneamos unos 20 minutos a 180º (hasta que veamos que empieza a tostarse y está firme).
Sacamos del horno y dejamos que se enfríe un poco.

2. Para la crema: ponemos en un cazo las yemas, el resto del azúcar y la nata y mezclamos.
Lo ponemos a fuego alto hasta que empiece a hervir y luego bajamos un poco el fuego y seguimos removiendo hasta que espese. Apartamos el cazo del fuego y añadimos la mantequilla cortada en dados y removemos hasta que se deshaga.
Lo dejamos enfríar, para que coja más consistencia y se espese aún más.

3. Montaje de la tarta: Colocamos la primera base de la masa en el plato donde vayamos a servir (cuidado de que no se rompa). Cubrimos con la mitad de la crema, tapamos con la otra base de masa y volvemos a cubrir con lo que queda de la crema. Metemos en el frigo durante unas horas para que enfríe bien.

4. Cobertura: Cuando la tarta esté bien fría, hacemos la cobertura de chocolate. Para ello, derretimos en el microondas el chocolate (cuidado de que no se queme), lo mezclamos con el aceite (yo he echado un chorrito, a ojo, no he calculado la cantidad). Y cubrimos la tarta con el chocolate derretido. A continuación, con el chocolate aún caliente, ponemos los M&M's o Daim o Conguitos, o lo que sea que tengamos para decorar y volvemos a meter en el frigo para que se enfríe el chocolate.


Ha salido riquísima, pero creo que ha quedado demasiado dulce y por eso la próxima vez que la haga echaré menos azúcar (como en la receta que he puesto) y usaré un chocolate más amargo y no el que he usado, que era demasiado dulzón y a mí me gusta cuando está más fuerte el sabor del chocolate.

En teoría, esta tarta gana con el tiempo y está más buena de un día para otro. Yo no puedo deciros nada, porque ha sido hacerla y comerla inmediatamente y lo que ha sobrado se lo ha llevado D. a su casa, pero sí que creo que cuando los ingredientes se asienten y se mezclen más, el sabor será mejor, pero tendré que hacerla otra vez para comprobarlo xDDDD.

Si queréis la receta original, está en el blog de recetas de mamá, con muuucha mejor pinta que la mía (ya sabéis que lo de las presentaciones bonitas aún se me resiste).

viernes, 3 de julio de 2009

Endulzándome la vida



Ésta fue mi merienda del miércoles por la tarde. Estaba totalmente agotada y decidí darme un homenaje. El bizcocho de chocolate fue una improvisación que hice en dos segundos y con lo que tenía en la cocina. No tenía ni huevos, y por eso quedó con una textura tipo Brownie, que para comer sólo no estaba muy allá, pero con helado estaba riquísimo... fácil de hacer y resultón...

INGREDIENTES
- 200 gr harina
- 100 gr chocolate negro en polvo
- 250 gr azúcar
- 300 ml leche
- un sobre de levadura Royal
- chips de chocolate (de una bolsa que tenía rulando por el armario)
- almendras troceadas (también estaban de fondo de armario y las eché, por probar).

ELABORACIÓN
Se mezcla todo y se echa en un molde engrasado con aceite o mantequilla. Se mete en el horno precalentado a 180º unos 30 minutos (o hasta que se pinche y salga limpio) y voilá!!! Terminado!!!



Por lo demás, la semana ha tenido una mezcla de emociones buenas y malas, todas juntas, de golpe, que han dado como resultado que sea viernes (madre mía, he tenido que pensarlo, no sé ni en qué día vivo) y mi única petición sea poder dormir una noche sin tener que despertarme con el despertador... ¿lo conseguiré?. Aquí un resumen de lo bueno, lo malo y lo mejor que me ha tenido como loca toda la semana:

- Lo malo: Se rompió el aire acondicionado y el miércoles el técnico seguía sin venir y yo asfixiándome en mi casa.

- Lo bueno: Gracias a que vino el técnico, lo acompañé a la azotea a comprobar el aparato y descubrí el pedazo de azotea que hay en mi edicifio!!! no es que sea grande, al contrario, pero se ven unas vistas de Madrid impresionantes, me dejó flipada. D. y yo ya hemos planeado una cenita-picnic en la azotea el día menos pensado viendo los tejados de Madrid, y la voy a hacer por mucho que la comunidad prohiba subir allí arriba, pero me da igual, porque es precioso y no pienso perder la oportunidad.

- Lo malo: Me quedé encerrada en el ascensor porque a la luz del edificio le dio por irse justo cuando yo bajaba con el ascensor lleno de trastos. Tuve suerte y el técnico (el de los ascensores, no el del aire acondicionado), estaba por la zona y sólo tardó 15 minutos en llegar a rescatarme.

- Lo (pseudo)bueno: Llegó el técnico (esta vez el del aire), subimos a la azotea, comprobó el aparato, nada raro. Bajamos al piso, lo enchufa y... ¡¡¡¡funciona!!!! yo flipando y con cara de tonta jurándole que llevaba dos semanas sin enfriar y que no sé por qué ahora sí que va. El técnico me mira con cara de pensar que soy corta y se va.

- Lo malo: Hemos descubierto que el aire no va, sigue averiado, lo que pasa es que si cuando deja de funcionar quitas el automático y lo vuelves a dar, el aparato se reinicia y va bien durante unas horas. Al técnico le funcionó porque llegó justo después de que se fuera la luz y de mi encierro en el ascensor y por eso el aire iba bien. Así que tengo que llamarle otra vez, lo va a flipar xDDD. Por lo menos ahora cuando se bloquea, reiniciamos y vuelve a enfriar, así que por lo menos no nos morimos del calor...

- Lo bueno: El miércoles me fui al pregón de Orgullo a ver a Virginia y a beber mojitos, lo pasé genial, a pesar del calor y de la gente.

- Lo malo: Ayer por la tarde tuvimos que salir corriendo para el Hospital de Cuenca sin saber muy bien qué pasaba. Por suerte, al final no fue nada grave y todo quedó en un susto.

- Lo bueno: Como estábamos en Cuenca, D. me llevó a cenar al Parador de Alarcón, uno de mis rincones preferidos de España. Me encantan los castillos y cenar en uno de los salones me encantó. Ahora sólo me falta pasar allí un fin de semana, en la suite, a ser posible, pero eso ya lo dejamos para cuando tengamos dinero xDDD.



Al volver me quedé dormida en el coche, y no es para menos, después de todos los líos de esta semana... ahora sólo me queda esperar a que llegue esta noche para... ¡¡¡¡DORMIR!!!!

sábado, 20 de junio de 2009

Tarta de chocolate con cerveza Guiness


Aunque esta tarta no es mi "postre estrella", es de las más buenas que he cocinado nunca. De hecho, no sé si será por la cerveza o por qué, pero, aunque su sabor no se aprecia en la tarta, le da un toque adictivo. Me salió una tarta enorme y desapareció en sólo un día. Mi novio se llevó media a su casa para que la probaran sus compañeros, y al día siguiente no le había dejado ni las migajas para desayunar, pobre... así que probadla porque es muy fácil y merece MUCHO la pena. He leído que con los días se va reposando y el sabor se va enriqueciendo, pero yo no os puedo decir nada, porque ya os digo que la tarta voló xDDD.


La tarta se llama así no sólo porque lleve cerveza negra Guiness, sino también porque en la presentación se queda como una cerveza negra, ya que el bizcocho se queda muy oscuro por el chocolate y luego el frosting de arriba parece la espuma de la cerveza.

La receta se la copié a Trotamundos, que tiene un blog de cocina que me encanta leer, porque hace platos muy distintos y originales y con unas fotos que te comerías la pantalla, nada que ver con mis cutre fotos de móvil, que son vergonzosas!!!

Bueno, os cuento cómo se hace:

INGREDIENTES:

Para el bizcocho:

- 250 ml cerveza negra Guinness stout
- 250 gr. mantequilla
- 75 gr. cacao en polvo (yo uso de la marca Valor)
- 400 gr. azúcar
- 140 ml. de nata líquida para montar
- 2 huevos
- 250 gr. harina para repostería
- 3 cucharaditas de bicarbonato

Para la cobertura:

- 300 gr. queso tipo Philadelpia
- 150 gr. azúcar glas
- 350 ml. nata líquida para montar

PREPARACIÓN

Ponemos en una olla la cerveza a calentar a fuego medio, sin que llegue a hervir, cuando esté caliente le añadimos la mantequilla cortada en trozos y lo vamos moviendo hasta que la mantequilla se derrita completamente, lo retiramos del fuego y lo reservamos.

En un bol ponemos el cacao, el azúcar, la harina y el bicarbonato y lo mezclamos hasta que queden bien ligados todos los ingredientes y de un color uniforme.
En otro bol, ponemos la nata líquida y los huevos y lo mezclamos, hasta conseguir una mezcla uniforme. Luego añadimos el contenido de la olla (la cerveza con la mantequilla), y lo mezclamos nuevamente hasta integrar bien ambas mezclas.
Una vez tenemos la mezcla líquida terminada se la vamos incorporando a los ingredientes secos y con unas varillas lo mezclamos enérgicamente hasta conseguir una masa uniforme y sin grumos, quedará bastante líquida, no os asustéis porque es así, luego solidifica y muestra una textura jugosa y húmeda magnifica.
Pasamos la masa a un molde engrasado y lo introducimos en el horno, previamente precalentado a 180º, durante 1 hora aproximadamente o hasta que lo pinchemos y veamos que sale limpio. En realidad, a mí me tomó bastante más tiempo, porque pinchaba y seguía líquido, así que lo tuve en el horno hasta más de 1 hora y media, así que en este paso es mejor fiarse del palillo de pinchar que del tiempo en sí, que puede ser engañoso.

Una vez transcurrido el tiempo, lo sacamos y lo dejamos enfriar en el molde, para posteriormente pasarlo al plato donde lo vayamos a presentar.
Mientras preparamos la cobertura: mezclamos el queso y el azúcar, con cualquier batidor eléctrico (aunque yo lo hice a mano y sale igual), hasta conseguir una crema suave, después le añadiremos la nata que previamente habremos montado y lo mezclamos con movimientos suaves hasta que estén bien integrados ambos ingredientes, conseguiremos una crema ligeramente untuosa que pondremos sobre a tarta ya fría, imitando la espuma de la cerveza.


Aunque parezca un poco engorroso, de verdad que es muy rápido y fácil, ho hay más que intentarlo. Yo la hice un domingo por la tarde, durante uno de los maratones que Cuatro hizo de "Perdidos", y la iba preparando en los anuncios y sin problemas, la hice casi sin enterarme y me ahorré los interminables anuncios que se sacaban de la manga en los momentos más interesantes xDDD.

martes, 2 de junio de 2009

Tarta de piña



Bueno, como ya dije, mi próxima receta dentro de la serie "light", era una tarta de piña, así que por fin la pongo. Es una tarta ideal para el verano, que apetece cosas más fresquitas y ligeras, y además esta es muy sana y lleva fruta, en concreto, piña, pero creo que podría hacerse con cualquier otro tipo de fruta (fresas, cerezas, mango...). Yo me he quedado cn la idea y ya probaré con cualquier otra a lo largo del verano porque está muy rica!

Para los de las dietas, también he calculados las calorías que llevaría aproximadamente cada ración, para que no os sintáis culpables xDD.

INGREDIENTES (y calorías):

- Galletas integrales tipo digestive. Sólo he usado 5, para la base: 300 cal aprox (jo, es que TODAS las galletas tienen mogollón de calorías, sean integrales o como sean...).
- 1 bote de piña en su jugo (NO en almíbar) de los grandes (que en peso escurrido queda como unos 500 gr). Calorías: 350
- Zumo del bote de piña. Calorías: 225.
- Media tarrina de queso philadelphia light. Calorías: 150
- 9 hojas de gelatina. Calorías: 75 (para darle más sabor, se le puede poner en lugar de hojas de gelatina, que son neutras, gelatina de piña, de la de polvos, pero ésta tiene más calorías, claro, aunque sea 0% M.G.).

TOTAL DE CALORÍAS: 1100 aprox.
Calculo unas 8 raciones de tarta (no muy grandes, eso sí), así que CALORÍAS POR RACIÓN: menos de 140!!!!!! A mi personalmente me parece algo superlight, ¿no creéis? Y da el pego de tarta totalmente.

Para la base, lo suyo sería mezclar las galletas desmigadas con mantequilla y hacer una pasta, pero como no quería usar mantequilla, lo que he hecho ha sido mojar 5 galletas en leche desnatada (para que estén más manejables) y las he puesto en la base de la tarta.

Para hacer la masa:

- Ponemos a hidratar 7 hojas de gelatina en un plato con agua fría.
- Abrimos el bote de piña y ponemos dos terceras partes del zumo (el jugo de la piña) en un cazo y lo ponemos a calentar al fuego. La tercera parte restante la reservamos (se puede hacer a ojo).
- Las rodajas de piña las ponemos en el baso de la batidora junto con la media tarrina de queso philadelphia light. Batimos todo.
- Cuando el zumo del cazo esté caliente, echamos las hojas de gelatina hidratadas y movemos hasta que se disuelva.
- Echamos el zumo con la gelatina a la piña triturada con el queso y lo volvemos a batir todo junto para que se mezcle.

Una vez tenemos la masa, la echamos en el molde sobre las galletas y metemos en el frigo para que cuaje. OJO: Cuando se hace la "masa" queda como liquida, pero luego cuando la gelatina se enfría ya endurece y se queda rico, así que no hay que preocuparse.

Por último, si queremos que quede como la típica tarta de queso pero en piña, en lugar de ponerle por encima mermelada (que engorda, aunque sea light), yo lo que he hecho ha sido: cuando la masa ya ha endurecido (como unas 4 horas de frigo o 2 de congelador), hidratamos las 2 hojas de gelatina restantes mientras calentamos el resto de zumo de piña en un cazo. Luego disolvemos la gelatina en el zumo caliente, añadimos medio vaso de agua fría y lo echamos por encima de la tarta para que cuaje y quede como una especie de "mermelada" cubriendo la tarta. Es decir, básicamente, he hecho un poco de gelatina (al estilo tradicional de toda la vida) y se lo he echado por encima, no tiene ningún misterio...

Y éste es el resultado! Jo, sólo de verlo me han entrado ganas de hacerme una!!! xDD. Que la disfrutéis!



P.D.: Las fotos hoy son más cutres que nunca, pero ésta es la primera tarta que fotografié y además tuve ciertos "problemas técnicos" con el molde y por eso quedó un poco rara de aspecto, pero de sabor... riquísima!

martes, 26 de mayo de 2009

Enredando en la cocina...

Bueno, resulta que Martín me había pedido unas recetillas de ensaladas para su dieta, y aún no le había puesto nada, más que nada porque sólo hago fotos a algunos de mis postres, que es lo que más me llama la atención y no me gusta poner recetas sin foto, pero como veo que si no lo pongo ya me voy a eternizar, pues voy aponerle unas cuantas ideas, y ya iré actualizando con las fotos conforme lo vaya cocinando. Además, son muy fáciles y se entienden bien, así que supongo que no habrá problema si de momento no hay documentos gráficos.

Hoy voy a recopilar varias formas de condimentar el pollo para cocinarlo y que no quede tan soso y seco como cuando se hace a la plancha sin más. Estas "salsas" no tienen casi nada de grasa, no engordan, son muy sanas, y dan un toque diferente a la carne para que no parezca que todos los días estamos comiendo lo mismo. Yo las hago incluso aunque no esté a dieta, porque hacen mcuho más ameno el comer carne (que es algo que a mí me cuesta bastante).

- Pollo al aroma de curry: Se trata de hacer un marinado para el pollo y luego cocinarlo. Para el marinado mezclamos: zumo de medio limón, una cucharadita de curry, sal y pimienta (al gusto), agua. Luego, ponemos el pollo en un plato hondo y lo cubrimos con la mezcla. Lo dejamos macerar un par de horas y luego lo cocinamos a la plancha.


El pollo queda con un saborcillo a curry muy rico, que puede ser más o menos intenso según la cantidad que le hayamos echado (con una cucharilla de café ya queda bastante fuerte, que conste).

- Pollo a la mostaza: Ésta es mi receta preferida, porque cuando la hago nadie se cree que sea tan tan light, parece que el plato tiene más calorías, de lo bueno que está! Se trata de una salsa que se añade al pollo una vez cocinado.

Para hacer la salsa se necesita: un yogur natural desnatado, leche desnatada, un par de cucharadas de mostaza a la antigua (de la de granitos), sal y pimienta. Como siempre, la cantidad de mostaza dependerá de cuánto nos guste la mostaza y lo fuerte que queramos el sabor. Mezclamos todos los ingredientes, la leche se usa para dar una textura más líquida a la salsa que la que queda con el yogur sólo. Es aconsejable que quede un poco líquida porque luego al cocinarlo se evaporará y se quedará más espesa. Reservamos.

Hacemos el pollo en una sartén a fuego medio hasta que empiece a estar doradito. Entonces echamos la salsa, bajamos un poco el fuego y dejamos que se cocine todo junto para que la salsa se espese un poco y el pollo coja el sabor. Cuando tenga la textura que más nos guste, sacamos el pollo, ponemos la salsita por encima y... ¡a comer! Está buenísimo.

- Pollo con soja y naranja: Esta salsa es bastante sorprendente, porque da un sabor agridulce al pollo muy exótico, que hace que olvidemos que estamos comiendo el pollo a la plancha de toda la vida. Igual que la receta anterior, es una salsa que se añade al pollo una vez cocinado.

Para la salsa necesitamos: zumo de dos naranjas, soja (al gusto, según la intensidad de sabor que queramos. Yo le pongo un vasito tamaño chupito), sal y pimienta. Mezclamos todo y reservamos.

Hacemos el pollo a la plancha hasta que esté doradito y entonces echamos la salsa, para que se cocine todo junto y la salsa coja su textura. La salsa empieza a espesarse y en el momento en que está como caramelizada es cuando está en su punto y hay que sacar la carne, se pone un poquito más de salsa por encima y ¡listo!


Como veis, las tres recetas son muy fáciles y muy muy muy rápidas, mucho más de lo que pueda parecer, creo que se tarda más tiempo en leerlas que en hacerlas, de verdad, así que espero que las disfrutéis.


P.D.1: Martín, sé que te sigo debiendo las ensaladas, pero espero que estas recetas te gusten y te sirvan (bueno, a ti y a todos jejeje).
P.D.2: Próxima receta light: tarta de piña... riquísima!

ACTUALIZADO: Me he hecho el pollo al curry para comer y le he hecho una cutre-foto con mi móvil, para que lo veais. La especie de salsilla marrón que lleva por encima es el líquido en el que he marinado el pollo que luego lo he reducido en la misma sartén en que he hecho el pollo hasta que ha quedado espesito.

domingo, 10 de mayo de 2009

Tarta de fresas


Me encanta cocinar. Siempre me ha gustado. Desde que era pequeña he hecho mis pinitos en la cocina, aunque nunca me lo había tomado demasiado en serio. Pero últimamente me estoy aficionando cada vez más y más, sobre todo con la reposteria. Casi nunca como lo que hago, sino que es para otros, lo que es bueno, porque son calorías que me ahorro, pero me produce mucha satisfacción ver que la gente disfruta con lo que hago y que lo agradece, es todo un orgullo y me anima a seguir perfeccionando, que me queda mucho camino por andar, pero con tiempo y paciencia noto que cada vez me voy atreviendo con cosas más "complicadas" (al menos para mí) y que me salen. Y están ricas y todo!

Esta tarta la hice por dos motivos. Por un lado, hacía tiempo que tenía muchas ganas de hacer un bizcocho genovés, de los que sirven de base a las tartas con relleno, pero no me había atrevido por miedo a que me saliera mal, pero me lancé y creo que resultó bastante bien.

Por otro, encontré una tienda en la que vendían artículos para pastelerías, otro día hablaré de ella, y había comprado cajas de cartón para tartas, como las profesionales, y tenía ganas de hacer una tarta para usarla. Chorradas que tiene una, pero me hacía ilusión (yo es que me ilusiono con todo).

Y así surgió esta tarta, la receta para la base de bizcocho la tomé de este blog, porque me parecía la más sencilla y práctica y el resto fue invención mía, porque quería hacerla de nata y fresas, aprovechando que están de temporada.


INGREDIENTES

Para el bizcocho genovés:
- 120 grs. de azúcar
- 4 huevos
- 120 grs. de harina
- 1 pizca de sal

Para el relleno:
- 3 ó 4 cucharadas de azúcar glass
- fresas al gusto
- 1/2 litro de nata para montar
- 2 sobres de estabilizante para nata (opcional. Yo no le puse)

Para el almíbar:
- 2 fresas
- 1/2 vaso de agua
- 1/2 vaso de ron
- 3 cucharadas de azúcar.

Para adornar:
- fresas
- un poco de nata que reservaremos de la del relleno.

Empezamos haciendo el bizcocho.
Batimos los huevos con el azúcar con una batidora de varillas hasta que doblen su tamaño.
Añadir la harina y la pizca de sal y batir cuidadosamente.
Engrasar y enharinar el molde y al horno a 180º 20 minutos (o hasta que metas un palillo y salga limpio).
Reposar 5 minutos en el molde y desmoldar y dejar enfriar y reservar.

Mientras el bizcocho enfría, hacemos lo demás:

Para el almíbar: ponemos un par de fresas en un colador y las aplastamos con un tenedor para sacarles todo el jugo y lo ponemos en un cazo junto con el agua y el azúcar. Lo ponemos al fuego hasta que hierva y se disuelva todo. Apartamos y reservamos.

Para el relleno: cortamos las fresas en daditos y las ponemos en un cuenco. Añadimos el azúcar glass y removemos. Reservamos.
En otro cuenco, ponemos la nata y la montamos (si tenemos, ponemos el estabilizador, pero no es necesario). Metemos en la nevera hasta que montemos la tarta.

Montaje de la tarta:

Una vez esté frío el bizcocho, lo partimos por la mitad y lo ponemos en el plato donde lo vayamos a servir. Lo mojamos con el almíbar ayudándonos de un pincel y siendo generosos.
Ponemos las fresas en daditos por toda la extensión de la capa y luego cubrimos con una buena capa de nata montada.
Mojamos la parte de abajo de la otra mitad del bizcocho con el jarabe y ponemos encima.
Cubrimos todo el bizcocho con la nata restante, ayudándonos de una espátula y de un cuchillo para que quede uniforme.
Decoramos con trozos de fresa, al gusto.


Que la disfrutéis!
P.D. Perdón por la malísima calidad de las fotos. Están hechas con el móvil, porque no tengo cámara digital y la iluminación deja mucho que desear, pero al menos la idea queda clara.